LA LEYENDA DE LA DESAPARICIÓN DE ROSE LATULIPPE.
La leyenda cuenta que a Rose Latulippe le encantaba bailar, pero en Quebec en los años 1700, no estaban las condiciones para el baile ya que todos eran sumamente religiosos y vivían bajo las normas estrictas de la Iglesia Católica.
Rose se aburría por lo que logró convencer a sus padres y su prometido Gabriel para organizar una fiesta en las vísperas de la Pascua. La condición era que el baile sería solo hasta la medianoche.
Rose pasó toda la tarde bailando con los jóvenes que la cortejaban. Cuando se acercaba el final de la fiesta, alguien tocó la puerta: era un joven apuesto que se dirigió hacia Rose pidiéndole un baile. Rose aceptó sin preguntarle su nombre, por lo que bailaron. A la medianoche, cuando el baile tenía que finalizar, el desconocido le confesó a Rose que en realidad era Satanás y se la llevó con él, raptándola y llevándosela al infierno, en donde ha estado hasta la actualidad.
Es una de las leyendas franco-canadienses más famosas, incluida en el libro El buscador de tesoros (1864) de Philippe Aubert de Gaspé hijo. Hay más de 200 adaptaciones de la leyenda pero todas ellas sirven para moralizar a las mujeres de la región deciden relacionarse libremente con extraños, componiendo un discurso religioso y moralista de la época en la que surgió.
